Relatos cortos con audio

La canción del crouppier del Mississipi

Poema de Leopoldo María Panero

Leopoldo Panero
Leopoldo María Panero

Leopoldo María Panero Blanc ​ fue un poeta español, encuadrado en la poesía española contemporánea dentro del grupo de los «Novísimos».

Nacimiento: 16 de junio de 1948, Madrid

Fallecimiento: 5 de marzo de 2014, Las Palmas de Gran Canaria

Años activo: desde 1968

Causa de la muerte: Insuficiencia cardíaca

Géneros: Poesía, narrativa, relato y ensayo

El poeta se nos presenta asimismo como un pirata, en un lugar sórdido, donde el juego, los excesos, de sexo y las mujeres deambulan por igual. De la misma manera que el humo del tabaco, que envuelve esa imagen metafórica de un pirata, los excesos del poeta hacen que la creatividad de este salga a relucir y sea productiva, lo mismo que su soledad.

Parece que se pregunta si vivimos en la realidad o en un mundo irreal. Para él, lo único real es todo lo que rodea al poeta, lo que siente con su hedor y su sociedad. Para él, el ser humano vive ebrio y sólo la muerte es lo que despierta su sobriedad. La ebriedad, el alcohol, lo irreal, lo rodea y lo posee todo. Tomar otra copa es una manera de renunciar a la vida, de no conocer lo mejor de nosotros. El alcohol saca lo peor del poeta y es consciente de ello. Aun así no quiere renunciar a ello. La hipocresía de otros que lo quieren aconsejar es patente.

Estamos ante una expresión de la autodestrucción personal consciente, consentida. Busca la muerte como la buscan los piratas, que saben que antes o después desaparecerán atravesados por la espada, por una bala o cualquier otra cosa y viven su vida intensamente, marcada por los excesos, el no pensar creyendo que cada día que despierten puede ser el último.

La importancia del poema no es en qué marco encuadra el texto, sino en cómo el texto se desarrolla a lo largo de los versos y cómo a través de ellos nos hace ser conscientes de la autodestrucción y la necesidad del poeta de evadirse, de no pensar o dejar de ser él mismo. (Analizado por Susana Marín, en Poemario, publicado en julio de 2014, visto en https://poemario.com/cancion-del-croupier-del-mississipi/)

Escucha el poema

Extracto de La canción del crouppier del Mississipi

La canción del crouppier del Mississipi. Panero

Fumo mucho. Demasiado.
Fumo para frotar el tiempo y a veces oigo la radio,
y oigo pasar la vida como quien pone la radio.
Fumo mucho. En el cenicero hay
ideas y poemas y voces
de amigos que no tengo. Y tengo
la boca llena de sangre,
y sangre que sale de las grietas de mi cráneo
y toda mi alma sabe a sangre,
sangre fresca no sé si de cerdo o de hombre que soy,
en toda mi alma acuchillada por mujeres y niños
que se mueven ingenuos, torpes, en
esta vida que ya sé.
Me palpo el pecho de pronto, nervioso,
y no siento un corazón. No hay,
no existe en nadie esa cosa que llaman corazón
sino quizá en el alcohol, en esa
sangre que yo bebo y que es la sangre de Cristo,
la única sangre en este mundo que no existe
que es como el mal programado, o
como fábrica de vida o un sastre
que ha olvidado quién es y sigue viviendo, o
quizá el reloj y las horas pasan

(…)

Escribir en España no es llorar, es beber,
es beber la rabia del que no se resigna
a morir en las esquinas, es beber y mal
decir, blasfemar contra España, 
contra este país sin dioses pero con
estatuas de dioses, es
beber en la iglesia con música de órgano
es caerse borracho en los recitales y manchas de vino
tinto y sangre «Le livre des masques» de Rémy de Gourmont
caerse húmedo babeante y tonto y
derrumbarse como un árbol ante los farolillos
de esta verbena cultural. Escribir en España es tener
hasta el borde en la sangre este alcohol de locura que ya
no justifica nada ni nadie, ninguna sombra
de las que allí había al principio”. 

Análisis del poema:

El poeta se nos presenta asimismo como un pirata, en un lugar sórdido, donde el juego, los excesos, de sexo y las mujeres deambulan por igual. De la misma manera que el humo del tabaco, que envuelve esa imagen metafórica de un pirata, los excesos del poeta hacen que la creatividad de este salga a relucir y sea productiva, lo mismo que su soledad.

Parece que se pregunta si vivimos en la realidad o en un mundo irreal. Para él, lo único real es todo lo que rodea al poeta, lo que siente con su hedor y su sociedad. Para él, el ser humano vive ebrio y sólo la muerte es lo que despierta su sobriedad. La ebriedad, el alcohol, lo irreal, lo rodea y lo posee todo. Tomar otra copa es una manera de renunciar a la vida, de no conocer lo mejor de nosotros. El alcohol saca lo peor del poeta y es consciente de ello. Aun así no quiere renunciar a ello. La hipocresía de otros que lo quieren aconsejar es patente.

Estamos ante una expresión de la autodestrucción personal consciente, consentida. Busca la muerte como la buscan los piratas, que saben que antes o después desaparecerán atravesados por la espada, por una bala o cualquier otra cosa y viven su vida intensamente, marcada por los excesos, el no pensar creyendo que cada día que despierten puede ser el último.

La importancia del poema no es en qué marco encuadra el texto, sino en cómo el texto se desarrolla a lo largo de los versos y cómo a través de ellos nos hace ser conscientes de la autodestrucción y la necesidad del poeta de evadirse, de no pensar o dejar de ser él mismo.

Analizado por Susana Marín, en Poemario, publicado en julio de 2014, visto en https://poemario.com/cancion-del-croupier-del-mississipi/

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